Google+ ZONA CURIO
GIF Meetic Like 728x90

CUANDO EL MIEDO ACECHA: LAS FOBIAS MÁS RARAS

En un mundo cada vez más desarrollado y complejo, la psicología ocupa un lugar cada vez más importante. Al mismo tiempo que se realizan nuevos inventos y descubrimientos, los miedos que acechan a la sociedad son mayores, llegando a ser alguno de ellos muy curioso. Estas son algunas de las fobias más extrañas que nos podemos encontrar hoy día. 

- Coulrofobia (fobia a los payasos). Este tipo de trastorno afecta sobretodo a niños y adolescentes, aunque también hay adultos que lo padecen. Al parecer, este miedo irracional se debe al excesivo maquillaje, acompañado de la nariz roja y el extraño pelo que llevan los payasos. Normalmente, los que padecen este miedo, lo adquieren después de haber tenido una mala experiencia con un payaso o de haber visto un retrato siniestro en medios audiovisuales. 

- Hipopotomonstrosesquipedaliofobia (fobia a las palabras largas). Esta curiosa y larga palabra se refiere al miedo irracional e injustificado a las palabras largas. Las personas que sufren este trastorno psicológico entran en un estado de nerviosismo al involucrarse en conversaciones en las que se utilizan palabras largas o poco comunes. Se produce por el miedo a no poder pronunciarlas correctamente, y así quedar en ridículo.

- Aporofobia (fobia a los pobres). Este extraño trastorno provoca que los que lo padecen sientan repulsa y hostilidad hacia la pobreza y las personas desamparadas. El problema no es de raza, sino de recursos. Según los psicólogos, este miedo se produce porque "una parte de nosotros se regodea al ver que otras personas han fracasado en la vida, solo para reforzar nuestro propio éxito, entonces se activa un mecanismo de desprecio".

- Hipopotomonstrosesquipedaliofobia (fobia a las palabras largas). Esta curiosa y larga palabra se refiere al miedo irracional e injustificado a las palabras largas. Las personas que sufren este trastorno psicológico entran en un estado de nerviosismo al involucrarse en conversaciones en las que se utilizan palabras largas o poco comunes. Se produce por el miedo a no poder pronunciarlas correctamente, y así quedar en ridículo.


- Emetofobia (fobia a vomitar). Es el miedo irracional al vómito. Esto puede provocar que los aquejados de este trastorno lleguen a lavar los alimentos más de la cuenta para librarlos de cualquier bacteria, o a las mujeres que lo padecen eviten quedarse embarazadas para evitar el vómito.

- Fagofobia (fobia a tragar). Este peligroso y extraño trastorno hace que las personas que lo sufren tengan miedo a comer, ya que al momento de tragar sienten un "estrechamiento" de la garganta. Los aquejados de esta patología suelen sufrir algún problema de ansiedad anterior a esta fobia. 

- Fobofobia (fobia al miedo). ¿Redundante verdad? Los fobofóbicos tienen miedo a tener miedo. La diferencia entre un fobofóbico y una persona que no padezca el trastorno es que el primero, ante la posibilidad de sentir miedo, tiende a paralizarse, mientras que el segundo intenta buscar una solución. Las personas con este miedo irracional tienden a no alejarse de los lugares que considera seguros, afectando a su vida social.

- Gelotofobia (fobia a la risa). Los que la sufren, no ven la risa como un acto de alegría y júbilo, sino como una amenaza del propio autoestima, aún cuando no está destinada a burlarse de la persona en cuestión. A menudo, los gelotofóbicos dan la sensación de fríos y distantes, y provocan un efecto contrario: en el intento de pasar desapercibidos suelen mostrar más torpeza y rigidez, siendo así blanco de la burla ajena. También se llama "Síndrome de Pinocho". 

- Hexakosioihexekontahexafobia (fobia al número 666). Se caracteriza por el odio y rechazo a cualquier cosa que tenga relación con el número 666. Es evidente que este miedo se relaciona con el pasaje de la biblia, y posteriormente a las películas de miedo donde se dice que ese número es el número de "la bestia". Lo curioso es que los que padecen este trastorno llegan incluso a evitar el número como producto de relaciones entre otros números. Alguien con este trastorno de forma severa suele rechazar los números 5/3, 8/3, 11/3, ya que dan como resultado un decimal acabado en .666. Ronald Reagan y su esposa padecían este miedo, llegando a cambiar el número de su casa de 666 a 668. 

- Hoplofobia (fobia a las armas de fuego). Aunque todos tememos a las armas, los que padecen este miedo suelen creer que las armas tienen una voluntad propia, distinta al de la persona que la utiliza. 

- Ligirofobia (fobia a los ruidos fuertes, persistentes o repentinos). Las personas que lo padecen no pueden exponerse a cohetes, petardos o cualquier tipo de explosión repentina. En caso de un trastorno severo, los afectados pueden incluso rechazar estar cerca de algún globo, por el miedo de su estallido espontáneo. 

- Misofobia (fobia a los gérmenes y suciedad). Aquellos que la padecen suelen lavarse las manos constantemente y tocar objetos con guantes.  El origen de este curioso miedo se remonta a la infancia, con el aprendizaje del uso del WC. 

- Triscaidecafobia (fobia al número 13). Es evidente que el número 13 tiene en muchas partes del mundo una connotación negativa, de mala suerte. La friggatriscaidecafobia va aún más lejos, sintiendo los que la padecen rechazo hacia los Viernes 13.

- Tetrafobia (fobia al número 4). En los países orientales como China, Japón, Taiwán, etc, el número 4 representa a la mala suerte, ya que en muchos idiomas orientales, la palabra que se utiliza para decir 4 se parece a la palabra "muerte".  Por eso, suele evitarse a toda costa, hasta tal punto que los edificios no tienen piso número 4, pasan directamente del 3 al 5. En otros edificios el piso número 4 se marca con la letra F (four). 

- Tecnofobia (fobia a la tecnología). Los que sufren este trastorno tienen miedo a utilizar dispositivos tecnológicos complejos, como ordenadores o teléfonos móviles.


- Tripofobia (fobia a formas geométricas muy juntas). Los que la sufren tienen miedo a formas geométricas muy juntas, normalmente hoyos pequeños, como los de los panales u hormigueros. 

- Xilofobia (fobia a los objetos de madera). 

- Ambulofobia (fobia a caminar). Es la sensación de miedo al caminar o correr. 

- Catisofobia (fobia a sentarse). Se relaciona con personas que han tenido alguna experiencia relacionada con el dolor al sentarse, por ejemplo rehenes.

- Clinofobia (fobia a ir a la cama). El miedo de que haya íncubos (demonios) y a mojar la cama, provoca a los que sufren clinofobia a permanecer despiertos varias horas, hasta que el cansancio les obliga a dormir. 

- Crometofobia (fobia al dinero). Es el miedo irracional e injustificado al dinero. Las personas que la padecen evitan tocar el dinero en efectivo por miedo a perderlo o a contaminarse. 

- Asimetrifobia (fobia a los objetos simétricos). Aquellos que sufren este extraño trastorno sienten rechazo hacia los objetos simétricos. 

LOS 10 LUGARES DONDE ENCONTRAMOS MÁS BACTERIAS




1. TELÉFONO. Es el lugar donde se acumulan más bacterias. Los teléfonos, sobretodo los de oficina, tienen 400 veces más gérmenes que el lavabo del baño. Esto se debe a que mientras hablamos escupimos pequeñas gotas de saliva que quedan en el teléfono, además de las que tenemos en la mano.



2. TECLADO DEL ORDENADOR. Un teclado de ordenador contiene 5 veces más bacterias y virus que un WC. Si vuelcas el teclado de tu ordenador verás que cae más polvo y suciedad de la que imaginabas. Asimismo, el ratón del ordenador también es una fuente de bacterias, debido a que la mayoría de veces lo tocamos con las manos sin lavar.



3. GRIFO. Si lo pensamos tiene lógica. Cuando nos vamos a lavar las manos es porque están sucias, y el grifo lo tocamos siempre antes de lavarnos las manos, por lo tanto lo tocamos con las manos sucias. Lo preocupante es que después de lavarnos las manos, para cerrar el grifo, volvemos a tocarlo, sin pensar que está sucio de antes. Lo óptimo
 para este caso sería utilizar un grifo con sensor automático.



4. CARRITO DEL SUPERMERCADO. Decenas de personas tocan el carrito del supermercado a diario, y seguro que no todas tienen la misma higiene que nosotros. El carrito del supermercado tiene más bacterias que el baño del supermercado. Por esto, además de lavarnos las manos después de usarlos, debemos tener cuidado de no poner en él algunos alimentos sin empaquetar, como la fruta.


5. CEPILLO DE DIENTES. Nos limpiamos los dientes pero después del uso seguramente no limpiamos debidamente el cepillo. Por lo tanto, en él se acumulan gérmenes, que nos llevaremos a la boca la próxima vez que nos cepillemos. Además, si tenemos alguna herida en la boca, es fácil que las bacterias entren en ella fácilmente. Es recomendable no guardar el cepillo en un vaso de agua, ya que puede coger bacterias relacionadas con la humedad.

6. FREGADERO DE LA COCINA. En cada centímetro cuadrado de este lugar hay nada más y nada menos que 5.000.000 de gérmenes, al igual que en el estropajo y demás utensilios. 

7. LAVADORA. Al lavar la ropa quedan atrapadas una gran cantidad de bacterias, que no se van ni siquiera con el detergente y el agua. La solución es, una vez al mes, hacer un lavado sin ropa y con una solución de agua con líquido antibacterial.




8. GIMNASIO. Las máquinas del gimnasio se tocan por decenas de personas sudadas al día, así que no hace falta pensar mucho para llegar a la conclusión de que tienen una gran concentración de bacterias. 





9. ALMOHADA. Pasamos sobre ella un gran número de horas al día y muchas veces desprendemos una cantidad de saliva importante, que contiene bacterias, así como nuestra piel. Por eso es importante cambiar con frecuencia la funda de la almohada. 

10. BOTONES DEL ASCENSOR. La gente suele llegar a casa después de pasar horas en la calle, y muchas de las bacterias que se cogen en ese tiempo quedan 'enganchadas' en los botones del ascensor.

LOS 12 LUGARES ABANDONADOS MÁS MISTERIOSOS DEL MUNDO

1. NARA DREAMLAND, Japón. Poco queda de los maravillosos años en los que familias enteras se divertían en este parque temático japonés. El parque, inspirado en Disneyland y que cerró sus puertas en el año 2006, se ha convertido en un fantasmagórico y misterioso lugar.






2. Torre de refrigeración de una central abandonada.


3. Fortalezas marinas Maunsell. Estas pequeñas torres fortificadas fueron construidas durante la Segunda Guerra Mundial en los estuarios de los ríos Támesis y Mersey. Su misión era detener y avisar de cualquier intento de colocar minas mediante aviones por parte de los alemanes. Uno de estos fuertes se ha acabado convirtiendo en la micronación de Sealand. (puedes leer un artículo sobre Sealand haciendo click aquí). 






4. Cementerio de barcos de Nouadhibou (Mauritania). Centenares de buques vienen a morir a las costas mauritanas de Nouadhibou. Aquí pasan al olvido convirtiéndose en amasijos de hierro y óxido. 







5. Circuito de Bobsleigh de los JJOO de Invierno de Sarajevo 1984, Bosnia. Tras ser el centro mundial de las miradas hace casi 30 años, el circuito de bobsleigh de los Juegos Olímpicos de Sarajevo está abandonado. En la primera imagen se puede observar el circuito durante su uso en 1984. 





6. Craco, Italia. Después de los movimientos sísmicos acontecidos a mitad de los años 70, las casas, situadas sobre una colina de arena y arcilla, empezaron a derrumbarse. El pueblo rápidamente se fue vaciando hasta quedar sin un solo habitante, convirtiéndose en un destino turístico. 




7.  Casa del Partido Comunista de Bulgaria. Construido en 1981 con motivo del congreso celebrado por los socialistas búlgaros, hoy día permanece abandonado. Este monumento es una metáfora de la caída del sistema comunista en todos los países del antiguo bloque soviético. En la primera imagen se observa el congreso de 1981,  en la segunda su ubicación, encima de una colina de 1.441 metros, y en la tercera fotografía, su aspecto actual, de total abandono. 






8. Túnel del Amor, Ucrania. Situado en la ciudad de Kleven, este tramo de vía de 3 km de largo se ha convertido en uno de los lugares más románticos del mundo. Si bien, no está en estado total de abandono, su uso se reduce a tres trenes al día, que sirven materias primas a una fábrica de tablas. En primavera se convierte en un túnel verde y colorido. 





9. Kolmanskop, Namibia. Situado en pleno desierto de Namibia, Kolmanskop es uno de esos llamados pueblos fantasma, llevados al extremo. Este pequeño poblado colonial, fue construido por los buscadores de diamantes alemanes, con fines destinados a explotar la zona. En poco más de dos años se construyó una ciudad entera, con escuela, hospital, e incluso un casino. Después de la Primera Guerra Mundial, la cantidad de diamantes extraída descendió notablemente, y apareció un nuevo yacimiento a 200 km de distancia, por lo que Kolmanskop se abandonó para siempre. 







10. Isla Hashima, Japón. Situada en el sur del país nipón, fue comprada en 1890 por la empresa Mitsubishi, con la finalidad de explotar el carbón que contenía. Con los años, el petróleo fue ganando terreno al carbón, por lo que la isla fue abocada al abandono. En 1959, la isla, de poco más de 6 hectáreas, llegó a tener más de 800 habitantes, lo que supuso una de las densidades de población más altas del mundo. Hoy, la isla permanece deshabitada, azotada por los vientos y la salinidad del mar. 







11. Hotel El Salto del Tequendama, Colombia.  Inaugurado en 1928, fue construido junto al Salto del Tequendama, una cascada de más de 150 metros de altura, ubicada en el municipio de Soacha, en Cundinamarca. El hotel está cerrado desde 1990, y un gran número de leyendas giran entorno a él. Su localización en una zona de permanente neblina hace de él un lugar fantasmagórico y misterioso. 




12. Bokor Hill Station, Camboya. Esta pequeña ciudad se empezó a construir por los franceses colonizadores en 1921, con el fin de escapar de la humedad e insalubridad de Phnom Penh, la capital camboyana. El lugar más importante del asentamiento fue el hotel y casino que se ve en la fotografía. Fue abandonado totalmente en 1940. 





Si te ha gustado este artículo, por favor haz click en Me gusta en la página de Facebook que aparece justo aquí debajo (Mochileando por la vida):



KIRIBATI: UN PAÍS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN


A muchos de vosotros, a no ser que seáis unos curiosos de la geografía, ni siquiera os sonará el nombre de Kiribati.  Kiribati es un país. Aún. A quién seguramente nunca les llegará a sonar será a nuestros nietos, cuando este diminuto archipiélago no sea más que un paraíso subacuático, algo así como la Atlántida de los próximos siglos.


Para empezar a conocer este recóndito lugar, ahí van algunos datos. La República de Kiribati es un país insular, formado por 33 atolones coralinos con una superfície total de 811 km², situados en el centro-oeste del océano Pacífico, unos miles de kilómetros al noreste de Australia. Tiene tan sólo 100.000 habitantes, el 40% de los cuales vive en la capital, Tarawa. Se independizó del Reino Unido en 1979, y es conocido por ser el primer país donde amanece, y por lo tanto, donde se celebra el Año Nuevo.


Las imágenes de Kiribati bien podrían pertenecer al anhelado paraíso, dignas de estar en el fondo de escritorio de nuestros ordenadores.

Hasta aquí todo perfecto, si no fuera porque Kiribati está en peligro de desaparecer totalmente, engullida por el océano Pacífico. El calentamiento global, que provoca una subida general del nivel del mar, puede afectar, y de hecho afectará, tal y como confirma la mayoría de estudios realizados, a este pequeño país, ya que la mayoría de su territorio no sobrepasa los 2'5 metros de altura.




Esta podría ser una más de las notícias sobre el cambio climático, que siempre están ahí, y a las que no se les acaba haciendo caso. Pero esto no es una hipótesis. Kiribati desaparecerá. Por eso, las autoridades del país se han puesto manos a la obra y están estudiando diversas vías para reubicar a sus habitantes.

Algunos de sus habitantes ya se han marchado, convirtiéndose en los primeros "refugiados climáticos". La solución más cercana es trasladar a los más de 100.000 kiribatianos a la cercana isla de Viti Levu, que pertenece a Fiji. De hecho, el gobierno de Kiribati está ya negociando una compra masiva de tierra.

Kiribati será el primero de muchos más países e islas del Pacífico, como las Islas Marshall, Tuvalu, Cocos, Tokelau o Nauru, entre muchos otros lugares. Y después de leer artículos como este, habrá personas que seguirán negando el cambio climático.

ANIMALES EXTRAORDINARIOS: LA MIGRACIÓN DEL CHARRÁN ÁRTICO


Cuando oímos las archiconocidas hazañas de osados navegantes como fueron Cristóbal Colón, Magallanes o Elcano, nos impresiona la valentía con la que afrontaron sus largos viajes a través de los siete mares. 

Algo menos conocida es la historia del pequeño animal que hoy nos ocupa. El charrán ártico.

Este pájaro, de unos 35 centímetros de largo y 80 de envergadura, y poco más de 100 gramos de peso, protagoniza la migración más larga del reino animal. Cada año, vuela más de 70.000 kilómetros en su viaje de polo a polo. Eso supone que durante toda su vida, de unos 34 años, vuela lo equivalente a ¡tres viajes de ida y vuelta a la Luna! Su viaje anual, desde Groenlandia al Mar de Wedell, en la Antártida, y viceversa, no lo hacen de forma directa, ya que pasan un período de un mes a unos 1.000 kilómetros al norte de las islas Azores, en el centro del Oceáno Atlántico. El charrán ártico no elige la ruta más corta, sino que hace una gran "S" a través del Atlántico, para aprovechar los sistemas de vientos y ahorrar así un poco de energía. Además de esta hay otra rutas migratorias, como de Alaska hasta Tierra del Fuego. 


Rutas migratorias del charrán ártico


Dos historias que verifican la gran capacidad de este pequeño animal son las de un ejemplar que aún no había emplumado, anillado en Reino Unido, y encontrado en Australia tan solo 3 meses después de emplumar, o uno que llegó de Canadá a Sudáfrica tan solo 4 meses después de emplumar. 

Es curioso como los animales migratorios solo tienen en mente llegar a su destino, cueste lo que cueste, ya que si a un "charrán ártico" se le ofrece desde un barco de observación ornitológica en Monterrey un aromático arenque, pasará de largo. Las gaviotas residentes se precipitarán con voracidad sobre el regalo, pero el charrán no. ¿Por qué? Los animales en migración no reaccionan ante estímulos sensoriales que en otras circunstancias inducirían a una respuesta inmediata. En otras palabras, están total y absolutamente empeñados en llegar, cueste lo que cueste. El charrán ártico se resiste a las distracciones porque en ese momento se rige de manera instintiva por algo que a los humanos nos parece admirable, un objetivo superior.